En lo que constituye el cuarto acto de su exitosa serie 'Emergencias Económicas: La Saga', el presidente Gustavo Petro anunció ayer su más reciente innovación financiera: las inversiones forzosas del sector bancario para "reactivar la producción de alimentos". Porque si algo ha demostrado la historia económica mundial, es que nada impulsa la productividad como obligar a la gente a invertir su plata donde el gobierno dice.
La medida, que según fuentes oficiales fue inspirada durante una sesión nocturna de Netflix viendo documentales sobre Venezuela, busca que los bancos destinen parte de los ahorros de los ciudadanos a proyectos agrícolas que el gobierno considere prioritarios. ¿Qué podría salir mal?
El Arte de Reinventar la Expropiación
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, tuvo el atrevimiento de advertir sobre "el peligro que esto representa para el ahorro de los colombianos". Claramente, Malagón no entiende las sutilezas del nuevo modelo económico petrista, donde el concepto de "propiedad privada" es meramente una sugerencia, no una regla.
El ex-director de la DIAN, Lisandro Junco, calificó la medida como "antitécnica y expropiatoria". Pero Junco comete el error de pensar que estamos ante una medida económica tradicional. Esto es arte puro: la transformación de la confiscación en "inversión social". Es como llamar "redistribución involuntaria" al atraco a mano armada.
"Si no funciona decretar salarios, decreto inversiones. Si no funciona decretar inversiones, decreto la felicidad. El poder del decreto no tiene límites" - Fuente anónima de Palacio
La creatividad semántica del gobierno es admirable. Ya no "expropian" - eso suena muy del siglo XX. Ahora "invierten forzosamente". Es como si un ladrón dijera que no roba: "redistribuye temporalmente recursos sin autorización previa".
La Secuencia Lógica del Decreto
Hagamos un repaso de la evolución económica del petrismo: primero fue el salario mínimo por decreto (que el Consejo de Estado tumbó más rápido que gobierno de facto). Ahora es el ahorro por decreto. Siguiendo esta lógica progresiva, ¿qué viene después?
Posibles próximos decretos presidenciales:
• Decreto de Felicidad Obligatoria: Todos los colombianos deben sonreír durante las cadenas nacionales
• Decreto de Productividad Forzosa: Las empresas deben generar ganancias porque sí
• Decreto de Gravedad Opcional: La física también puede ser más justa
El Trending Topic de la Resistencia
El hashtag #NoALaInversiónForzosa se convirtió rápidamente en tendencia, pero el gobierno ya tiene la respuesta: un decreto que obligue a los hashtags a ser positivos. "Twitter forzoso" será la próxima revolución digital.
Mientras tanto, los ahorradores colombianos miran sus cuentas bancarias con la misma tranquilidad con que un pollo mira al cocinero. Porque nada genera confianza inversionista como saber que tu plata puede ser "redistribuida" en cualquier momento por el bien común.
La Cuarta Emergencia Económica
Esta medida se enmarca en la cuarta emergencia económica del gobierno. Cuatro emergencias en cuatro años - todo un récord que ni siquiera Venezuela ha logrado superar. A este ritmo, Colombia tendrá más emergencias económicas que días hábiles en el año.
Lo genial del concepto "emergencia" es que justifica todo. Es el comodín perfecto: ¿medida impopular? Emergencia. ¿decreto inconstitucional? Emergencia. ¿economía en caída libre? ¡Emergencia!
El gobierno argumenta que estas inversiones forzosas son necesarias para "garantizar la seguridad alimentaria". Porque evidentemente, la mejor forma de producir más comida es quitándole la plata a quien produce para dársela a quien administra. Es pura lógica socialista del siglo XXI.
"Primero vinieron por los bancos, y yo no dije nada porque no era banquero. Luego vinieron por los ahorros, y yo no dije nada porque no tenía ahorros. Luego vinieron por mi sueldo, pero ya no quedaba nadie para protestar" - Nueva versión del poema de Niemöller, adaptación colombiana
El Futuro Brillante
Con esta medida, Colombia se posiciona como pionera mundial en "socialismo financiero involuntario". Otros países miran con envidia cómo logramos que los bancos trabajen para el Estado sin necesidad de estatizarlos formalmente. ¡Es genial!
Los expertos internacionales ya hablan del "Modelo Bogotá": cómo arruinar una economía manteniendo las formas democráticas. Próximamente en universidades de Harvard: "Cómo Expropiar Sin Decir Que Expropiás - Maestría en Eufemismos Económicos".
Mientras tanto, los colombianos aprenden una nueva lección: en el socialismo del siglo XXI, tu plata es tuya solo hasta que el gobierno decida lo contrario. Bienvenidos al capitalismo selectivo, donde el capital es tuyo cuando pierdes, pero nuestro cuando ganas.
Al cierre de esta edición, el peso colombiano celebraba la medida depreciándose un 3% adicional. Los mercados internacionales, claramente impresionados por la creatividad financiera criolla, respondieron retirando inversiones de forma "voluntaria pero acelerada".
Colombia: el país donde todo es posible, especialmente lo imposible.



