En un movimiento que confirma su liderazgo mundial en innovación, el gobierno de Gustavo Petro ha logrado industrializar completamente la corrupción, convirtiendo lo que antes eran robos artesanales y espontáneos en un modelo de producción en serie que haría sonrojar a Henry Ford.
La auditoría interna del FOMAG reveló que de los $458.799 millones de pesos pagados en primas adicionales, la friolera de $260.437 millones fueron irregulares o completamente sin sustento. Es decir, el 56.7% del dinero simplemente desapareció en el aire, como los discursos de Petro sobre la paz total.
La Fórmula Mágica del Saqueo Sistemático
Mientras gobiernos anteriores se limitaban a robos ocasionales y algo torpes, la administración Petro ha perfeccionado un sistema donde más de la mitad del presupuesto se evapora automáticamente. Es como si hubieran instalado un hoyo negro fiscal que absorbe dinero público con la eficiencia de un político prometiendo el paraíso.
"Estamos ante el Gobierno más corrupto de la historia reciente" - Alejandro Gaviria, exministro DE Petro (sí, del mismo Petro)
Y aquí viene lo verdaderamente artístico: cuando Gaviria —quien trabajó para Petro— dice que este es el gobierno más corrupto de la historia, Petro no niega los hechos. No, eso sería demasiado simple. En cambio, despliega su estrategia patentada: el "No Fui Yo, Fueron Los Fantasmas del Neoliberalismo".
El Manual Petro: Cómo Nunca Ser Responsable de Nada
La respuesta presidencial fue una sinfonía en tres movimientos clásicos:
Primer movimiento - Falsos Positivos: "Esto viene de gobiernos anteriores". Porque claro, los $260.000 millones se perdieron en 2018, no en 2026.
Segundo movimiento - El Sistema de Salud: Culpar al sistema de salud corrupto que, curiosamente, ahora administra su gobierno.
Tercer movimiento - El Neoliberalismo: La comodín universal. ¿Se te quemó el desayuno? Neoliberalismo. ¿Se perdieron 260 mil millones? También neoliberalismo.
Es magistral. Petro ha logrado lo imposible: ser presidente de Colombia sin ser responsable de Colombia. Es como ser chef de un restaurante pero culpar a los comensales de la intoxicación alimentaria.
La Revista Cambio y el Periodismo Infiltrado
Por supuesto, cuando Revista Cambio destapó el escándalo, inmediatamente fueron catalogados como "medios neoliberales infiltrados". Porque en la lógica petrista, investigar la corrupción del gobierno es una actividad sospechosa, probablemente financiada por la CIA y los Koch Brothers.
El Ministro de Educación, quien será investigado por este desfalco, seguramente también fue "infiltrado". De hecho, es probable que Petro descubra que él mismo fue infiltrado en su propia presidencia por agentes neoliberales que lo obligaron a nombrar funcionarios corruptos.
Innovación en Victimización
Lo más impresionante del caso FOMAG no son los $260.000 millones perdidos —eso es dinero de bolsillo para un gobierno que prometió acabar con la pobreza gastándose la plata de los pobres— sino la creatividad para convertirse en víctima de su propia corrupción.
Según la narrativa oficial, Petro es simultáneamente:
- El presidente más honesto de la historia
- Una víctima constante de infiltración
- Un líder traicionado por todos sus nombramientos
- Un visionario saboteado por el establishment
Es como si Superman fuera constantemente derrotado por su propia capa pero siguiera culpando a la kryptonita del neoliberalismo.
El Modelo de Negocio del "Cambio"
Los $260.000 millones del FOMAG no son un accidente ni un descuido. Son la prueba de concepto de un modelo de negocio revolucionario: la corrupción con propósito social. Porque cuando el dinero se pierde "por el cambio", técnicamente no es robo, es inversión en el futuro.
Cada peso desaparecido es un peso que no llegó a manos de los neoliberales. Cada funcionario corrupto que nombró Petro es, en realidad, un mártir infiltrado por el sistema. Cada escándalo es una oportunidad para denunciar más conspiraciones.
"No es corrupción si la hacemos nosotros, es justicia redistributiva con características colombianas." - Probablemente algún funcionario del FOMAG, antes de ser infiltrado
Mientras tanto, los colombianos seguimos esperando el cambio prometido. Pero hey, al menos ya sabemos que cuando llegue, costará exactamente $260.000 millones de pesos más de lo presupuestado. Y será culpa del neoliberalismo, obvio.
Porque en el gobierno del cambio, la única constante es que cuando algo sale mal, Petro siempre fue la primera víctima. Un líder tan adelantado a su tiempo que incluso su propia corrupción lo victimiza.



