El micrófono ideologizado: de Rodolfo a Abelardo, mismo truco
Un presidiario estafador está derribando candidatos presidenciales de derecha desde la celda. ¿Casualidad? Daniel Coronell amplifica ataques a rivales de Petro: 2022 vs 2026, mismo patrón de lawfare electoral.
Por Redacción El Vecino
David Murcia Guzmán, el estafador de DMG que lleva 17 años en la cárcel La Picota, acaba de hacer algo que ni la Fiscalía ni los periodistas investigativos lograron en dos décadas: tumbar la credibilidad de un candidato presidencial en 72 horas. Desde su celda, Murcia denunció públicamente a Abelardo de la Espriella —su ex abogado y actual candidato presidencial— por presuntos sobornos de 5 mil millones de pesos. Las acusaciones son graves: honorarios millonarios nunca devueltos, 770 millones adicionales para 'tocar congresistas', abandono de defensa cuando más se necesitaba. Pero la pregunta no es si De la Espriella es corrupto. La pregunta es: ¿por qué un presidiario decide denunciar AHORA, justo cuando su víctima está segundo en las encuestas?
Aquí viene el patrón que debería inquietar a cualquiera que entienda de operaciones políticas. En 2022, cuando Rodolfo Hernández amenazó el proyecto de Petro en primera vuelta, apareció Daniel Coronell amplificando reportajes que dañaron al ingeniero antes de la segunda vuelta. Ahora, en 2026, cuando Abelardo de la Espriella aparece segundo en encuestas —otra vez amenazando a Petro—, aparece el mismo Daniel Coronell con acceso exclusivo a las denuncias de Murcia. Tres 'exclusivos' en 72 horas: 11, 12 y 13 de febrero. Timing perfecto, alcance masivo (Caracol Radio + YouTube), credibilidad intachable. ¿Casualidad? Solo si crees en las casualidades políticas en Colombia.
¿Quién orquestó que un presidiario de La Picota contactara exactamente al periodista indicado en el momento electoral preciso? ¿Quién le pasó a Coronell las interceptaciones de DMG guardadas desde 2009? ¿Por qué Coronell es el ÚNICO medio con acceso a estas entrevistas exclusivas? No estamos ante periodismo investigativo independiente: estamos ante un 'micrófono ideologizado' que usa su credibilidad como arma electoral. Coronell se exilió en 2005 por criticar a Uribe, pero ahora amplifica sistemáticamente ataques contra candidatos de derecha que amenazan a la izquierda. Su patrón es claro: credibilidad + timing + amplificación = lawfare electoral perfecto.
Las preguntas incómodas que nadie está haciendo: ¿Negoció Murcia su testimonio público a cambio de beneficios judiciales? ¿Hay coordinación entre la defensa legal de Murcia y Coronell? ¿Quién financió que esto saliera exactamente ahora? ¿Por qué Murcia no denunció hace 5, 10 o 15 años? ¿Acaso esperó 17 años en la cárcel para que su ex abogado fuera candidato presidencial y ahí sí 'recordar' la corrupción? Y la más incómoda: si Coronell es tan independiente, ¿por qué jamás usa su micrófono masivo para investigar la corrupción de Petro o la izquierda? ¿Solo la derecha roba en Colombia?
Al final, el verdadero malandro no es Murcia (que al menos admite ser estafador) ni De la Espriella (que al menos conserva 'todas las facturas'). El malandro es quien se disfraza de periodista independiente para operar elecciones desde los micrófonos. Coronell tiene un patrón: 2022 Rodolfo, 2026 Abelardo, ¿2030 quién será el próximo? Mientras los colombianos debatimos si un abogado robó hace 18 años, el verdadero operativo está amplificando la discusión desde Caracol Radio. Murcia desde la celda está haciendo justicia, pero alguien más está moviendo las fichas del tablero.
En Colombia, los presidiarios denuncian la corrupción de los candidatos presidenciales, y los periodistas 'independientes' amplifican operaciones electorales. Solo nos falta que los narcos den cátedra de ética.